jue 32a. Ordinario año Par (Id=750)

Primera Lectura

Recíbelo, pero ya no como esclavo, sino como hermano amadísimo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón
7-20

Querido hermano: Recibí gran alegría y consuelo con motivo de tu caridad con los hermanos, porque gracias a ti se sienten reconfortados.
Por todo eso, aunque tengo plena libertad en Cristo para ordenarte lo que debes hacer, prefiero pedírtelo en nombre del amor. Yo, Pablo, anciano ya, y en este momento también prisionero por Cristo Jesús, te ruego por mi hijo Onésimo, a quien he engendrado aquí en la cárcel. Si antes te fue inútil, ahora es muy útil para ti y para mí; ahí te lo envío, y es como si te enviara mi propio corazón.
Habría querido retenerlo conmigo para que me sirviera en tu lugar ahora que estoy encadenado por causa del Evangelio; pero no he querido hacer nada sin contar contigo, para que tu buena acción sea espontánea y no forzada.
Tal vez fue apartado de ti por breve tiempo, a fin de que lo recuperes ahora para siempre, pero ya no como esclavo, sino como algo más, como un hermano muy querido. Para mí ya lo es muchísimo, pero más todavía debe serlo para ti como persona y como creyente.
Por tanto, si me tienes por amigo, recíbelo como me recibirías a mí. Si en algo te perjudicó o algo te debe, cárgalo a mi cuenta; yo, Pablo, te lo pagaré, y esto lo firmo de mi de puño y letra, por no decirte que eres tú mismo en persona quien estás en deuda conmigo. Sí, hermano, a ver si me sirve de algo el que seas creyente, y consuelas mi corazón en Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 145, 7.8-9a.9bc-10

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob.
Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.

El Señor hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor da la libertad a los cautivos.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob.
Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.


El Señor abre los ojos a los ciegos, el Señor levanta a los humillados; el Señor ama a los justos, el Señor protege a los extranjeros.
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob.
Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.


El Señor sostiene a la viuda y al huérfano y confunde el camino de los malvados. ¡El Señor reina por siempre, tu Dios, Sión, por todas las generaciones!
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob.
Beátus cuius Deus Iacob est adiútor.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy la vid y ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.
Ego sum vitis, vos pálmites, dicit Dóminus; qui manet in me, et ego in eo, hic fert fructum multum.
Aleluya.

Evangelio

El Reino de Dios ya está entre ustedes

† Lectura del santo evangelio según san Lucas
17, 20-25

Gloria a ti, Señor.

A una pregunta de los fariseos acerca de cuándo iba a llegar el Reino de Dios, respondió Jesús:
"El Reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni se podrá decir está aquí o está allí; porque el Reino de Dios ya está entre ustedes".
Luego dijo a sus discípulos:
"Llegará el día en que desearán ver uno solo de los días del Hijo del hombre, y no lo verán. Entonces les dirán que está aquí o está allí, pero no vayan ni los sigan. Porque como el relámpago brilla de un extremo a otro del cielo, así se manifestará el Hijo del hombre en su día. Pero antes es preciso que sufra mucho y sea rechazado por esta generación".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]